viernes, 24 de octubre de 2014

Crítica: The Elder Scrolls V: Skyrim

En el año 2011 Bethesda sacó el tan esperado juego TESV: Skyrim.

La historia se sitúa en la provincia de Skyrim en el continente de Tamriel y presenta dos tramas: por un lado la guerra civil entre los imperiales de Cirodil y los norteños de Skyrim, dicho conflicto sucede porque los imperiales pretenden arrebatar todas las leyes y creencias de los ciudadanos  de la provincia de Skyrim. Por otra parte encontramos la trama de los dragones; siglos atrás, cuando los dragones convivían con la raza humana se desató una guerra entre ambas razas, los humanos ganaron la guerra y acabaron con el líder de los dragones Alduin, o eso se creía.

Cuando empiezas el juego apareces en un carromato imperial junto a unos rebeldes, te van a ejecutar pero unos segundos antes de que te corten la cabeza aparece un dragón y escapas junto a un imperial o bien un  rebelde.

Lo bueno del juego es que Skyrim es un mundo abierto y puedes pasear tranquilamente por él, generalmente está muy bien pero como todo tiene sus cosas malas:

Las expresiones de los personajes son fatales no expresan sentimientos solo ves a una persona caminar y hablar, respecto a los combates sólo consisten en pegar espadazos, flechazos o bien usar la magia.

Aunque el juego te da libertad para hacer el personaje a tu gusto (arquero,asesino,etc.)  pero no te deja meterte en el papel como en juegos como mass efect donde cada decisión va a decidir el rumbo de la historia.

En mi opinión es muy buen juego aunque le falta lo último que he comentado respecto al papel del personaje


No hay comentarios:

Publicar un comentario